Gabriel Balle Cabot.
Maestro de los sistemas de Reiki Japonés, Hindú y Egipcio, con más de 20 años de experiencia.
Mi historia con el Reiki.
Descubrí el Reiki en el año 2005. Recibí el primer nivel de Reiki japonés en Palma de Mallorca el 20 de septiembre de ese mismo año, y apenas unas semanas después ya había completado el segundo y el tercer nivel. Desde entonces comencé a practicarlo y a disfrutarlo en mi vida. Sin embargo, llegó un momento en el que sentí que debía seguir profundizando. Una intuición muy clara me impulsaba a continuar aprendiendo, necesitaba más, fue entonces cuando encontré la web de un maestro en Madrid y me atrajo mucho la enseñanza que en ella se ofrecía. Decidí viajar allí y comenzar de nuevo mi formación desde el primer grado. Entre marzo y agosto de 2007 completé los 4 cursos del sistema Japonés, en noviembre de ese mismo año realicé el curso de maestría del Sistema Karuna Prakriti Reiki y en enero de 2015 completé el curso de maestría del sistema Sekhem Seichim Reiki, conocido también como Reiki Egipcio. Este mismo año 2015, fui iniciado en los Registros Akáshicos por la maestra Elena Garrido, en Barcelona, y con ello, aprendí a canalizar a los Maestros Ascendidos.
En el año 2009, junto con tres compañeras, creamos la Asociación de Voluntarios de Reiki de Mallorca, la cual tuve el gusto de presidir durante sus primeros años de vida. El propósito era llevar el Reiki de forma voluntaria y gratuita a los colectivos y personas más desfavorecidas y necesitadas de la isla. Firmamos convenios de colaboración con diversas instituciones como el IMAS (Institut Mallorquí d'Afers Socials) el cual nos permitió trabajar en tres residencias de personas mayores, también con el Ministerio del Interior del Gobierno de España, para llevar el Reiki a la cárcel de Palma y también con un centro de atención a personas con discapacidad. En poco tiempo, ya se habían inscrito más de 50 voluntarios, siendo todo un éxito de resultados y de satisfacciones, tanto personales como colectivas.
A comienzos de 2019, durante una canalización, recibí la indicación por parte de mis Guías y Maestros Espirituales de redactar mis propios manuales de Reiki, ya que hasta entonces había usado los de mi maestro. Éstos debían estar en sintonía con mi experiencia personal tras años de práctica, formación y enseñanza. Durante meses trabajé en los sistemas Japonés y Karuna Prakriti.
En octubre de 2019, durante una canalización hablaba con mis Maestros Espirituales sobre el manual del sistema de Reiki Sekhem Seichim Reiki o Reiki Egipcio, y ahí la cosa cambió, con los Sistemas Japonés y Karuna Prakriti, siguiendo sus indicaciones, había hecho algunos cambios y añadidos, pero los cursos seguían siendo los mismos. Sin embargo, con el Reiki Egipcio empecé a recibir una información que no me habían enseñado en el curso en el que había sido iniciado. Todo era nuevo, técnicas, ejercicios, nuevas propiedades y usos de los símbolos y una nueva iniciación más sencilla y eficaz.
A medida que iba recibiendo toda esa información, me di cuenta de que me estaban dando un curso de Reiki, que eso no eran unas simples canalizaciones o lecturas de Registros Akáshicos, que detrás de eso había un curso de Reiki Egipcio totalmente renovado. Estas canalizaciones y lecturas de Registros Akáshicos acerca de éste sistema, duraron hasta finales de noviembre, que fue cuando terminé de redactar el nuevo manual, más sencillo, más práctico y más fácil de usar. Después de su aprobación, impartí el primer curso del nuevo Sistema de Reiki Egipcio en Madrid los días 11 y 12 de enero de 2020.
Durante todos estos años de práctica, estudio e investigación acerca del Reiki, además de todos los cursos y terapias que he dado, he ido experimentando toda clase de situaciones y vivencias, que me han llevado a tener un entendimiento muy personal acerca del Reiki, y todo ello, decidí compartirlo escribiendo un libro, el cual titulé, "Treinta y cinco reflexiones sobre el Reiki", de venta en Amazon. Este libro es una obra que aborda la práctica del Reiki desde una perspectiva profunda y personal. A través de reflexiones, el libro busca guiar a practicantes en la conexión con la energía vital, la sanación interior y la aplicación de los principios del Reiki en la vida diaria.
A pesar de todo lo dicho anteriormente, considero que no he finalizado todavía mi aprendizaje, y sigo trabajando e investigando todos los días con la práctica del Reiki.
Mi historia con el Reiki Hindú.
En el año 2007 fui iniciado en el sistema Karuna Prakriti en Madrid. Este sistema contiene símbolos que, según la tradición, fueron canalizados a Kathleen Ann Milner por Sai Baba de Shirdi.
Kathleen Ann Milner es una maestra estadounidense que comenzó su formación en Reiki durante la década de 1980, alcanzando niveles avanzados dentro del sistema tradicional japonés. Con el paso del tiempo, desarrolló su propio enfoque, considerando que el Reiki practicado en Occidente estaba incompleto y podía enriquecerse con otros elementos energéticos. Movida por esta idea, viajó a la India en busca de una comprensión más profunda y de energías que consideraba más elevadas.
Durante su estancia en la India, vivió diversas experiencias espirituales vinculadas a Sai Baba de Shirdi, a quien atribuye la transmisión de nuevos símbolos, técnicas y métodos de iniciación. A raíz de estas vivencias, creó un nuevo sistema al que denominó “Tera Mai”.
El trabajo de Milner ha influido en el desarrollo de otros estilos contemporáneos, como el Karuna Reiki, aunque estos han evolucionado de manera independiente con el tiempo. Karuna Reiki no es una rama directa de Tera Mai, pero sí comparte con él ciertas raíces e influencias dentro del Reiki moderno. Ambos sistemas reflejan un mismo proceso: la reinterpretación y expansión del Reiki más allá de su forma tradicional japonesa.
En este sentido, los sistemas Karuna Reiki y Tera Mai están relacionados porque surgen dentro de ese contexto de evolución contemporánea del Reiki, aunque difieren en estructura y enfoque.
El sistema Tera Mai fue desarrollado por Kathleen Ann Milner como una ampliación del Reiki, incorporando nuevas prácticas, símbolos y una visión más integradora de la energía. En él se combinan distintas corrientes energéticas, como Seichim, con la intención de ampliar el alcance del Reiki tradicional.
Por su parte, el Karuna Reiki fue desarrollado posteriormente por William Lee Rand. Este sistema también introduce nuevos símbolos y técnicas, pero pone un énfasis especial en la compasión, ya que “karuna” significa precisamente eso.
En mi caso, tras ser iniciado en Karuna en 2007 y practicarlo durante más de 18 años, en 2026 comienzo a recibir canalizaciones de Kwan Yin. En estas experiencias se me indica la necesidad de realizar ciertos ajustes en el sistema, destinados únicamente a mi práctica personal y a quienes sigan mi linaje.
La esencia del sistema se mantiene intacta: la iniciación y los símbolos —elementos fundamentales del Reiki— no han sido modificados. Sin embargo, he integrado nuevas técnicas y ejercicios que, a lo largo de los años, han demostrado ser especialmente efectivos en mi práctica, y que considero valioso compartir con mis alumnos.
El manual ha sido completamente renovado, elaborado desde mi experiencia, conocimientos y una forma personal y profunda de comprender el Reiki.
Mi libro:
35 reflexiones sobre el Reiki.
Mucho se ha escrito y hablado sobre el Reiki desde que Mikao Usui lo redescubriera en 1922.
Más de un siglo después, continúa practicándose en todo el mundo por millones de personas. Sin embargo, cada una lo vive de forma diferente. No todos lo entienden igual, ni lo experimentan de la misma manera, ni lo enseñan desde el mismo enfoque.
Para algunas personas, el Reiki es una experiencia profundamente íntima; para otras, algo que comparten abiertamente con su entorno. Hay quienes lo viven de forma discreta y quienes lo integran de manera visible en su día a día. Sea como sea, cada persona recorre su propio camino con el Reiki.
En 2021, dieciséis años después de mi primera iniciación en el sistema japonés, decidí recoger algunas reflexiones sobre esta práctica. Esto puede llevar a una pregunta interesante: ¿Cuánta experiencia es necesaria para escribir un libro? Desde mi punto de vista, la respuesta es sencilla: la suficiente como para aportar algo útil a quien lo lea. Si estas palabras logran resonar, aunque sea en unas pocas personas, su propósito estará cumplido.
Cuando alguien se acerca al Reiki por primera vez, suele hacerlo con expectativas, dudas o ideas previas sobre lo que encontrará. Con el tiempo y la práctica, cada uno descubre su propia verdad dentro de esta disciplina. Con este libro puede ocurrir algo similar. Quien lo lea puede tener una idea de cómo debería ser un libro sobre Reiki o qué debería transmitir. En mi caso, el objetivo es mucho más simple: compartir mi experiencia personal. No pretendo dar lecciones ni decir a nadie cómo debe vivir el Reiki. Simplemente trato de contar una historia, “mi historia” con el Reiki, nada más.
Al fin y al cabo, se trata de 35 reflexiones, desarrolladas en 35 capítulos. No es un manual técnico: no explico la historia del Reiki ni enseño técnicas, símbolos o procedimientos. Es una invitación a mirar el Reiki desde una perspectiva personal, cercana y reflexiva.